viernes, 3 de septiembre de 2010

CUENTO

El Nuevo Amigo

Erase un crudo dia de invierno. Caía la nieve, soplaba el viento y Belinda jugaba con unos enanitos en el bosque. De pronto se escucho un largo aullido.¿Que es eso? Pregunto la niña .Es el lobo hambriento. No debes salir porque te devoraria le explico el enano sabio.AL dia siguiente volvio a escucharse el aullido del lobo y Belinda , apenada, penso que todos eran injustos con la fiera. En un descuido de los enanos, salio, de la casita y dejo sobre la nieve un cesto de comida.Al dia siguiente ceso de nevar y se calmo el viento. Salio la muchacha a dar un paseo y vio acercarse a un cordero blanco, precioso. ¡Hola, hola! Dijo la niña. ¿Quieres venir conmigo? Entonces el cordero salto sobre Belinda y el lobo, oculto se lanzo sobre el, alcanzandole una dentellada. La astuta y maligna madrastra, perdio la piel del animal con que se habia disfrazado y escapo lanzando espantosos gritos de dolor y miedo.Solo entonces el lobo se volvio al monte y Belinda sintio su corazon estremecido, de gozo, mas que por haberse salvado, por haber ganado un amigo.
Fin.

CUENTO

El Papel y La Tinta

Estaba una hoja de papel sobre una mesa, junto a otras hojas iguales a ella, cuando una pluma, bañada en negrisima tinta, la mancho llenandola de palabras. ¿No podrias haberme ahorrado esta humillacion? Dijo enojada la hoja de papel a la tinta. Tu negro infernal me ha arruinado para siempre.No te he ensuciado. Repuso la tinta. Te he vestido de palabras. Desde ahora ya no eres una hoja de papel, sino un mensaje. Custodias el pensamiento del hombre. Te has convertido en algo precioso. En efecto, ordenando el despacho, alguien vio aquellas hojas esparcidas y las junto para arrojarlas al fuego. Pero reparo en la hoja "sucia" de tinta y la devolvio a su lugar porque llevaba, bien visible, el mensaje de la palabra. Luego, arrojo las demas al fuego.
Fin.

CUENTO

La Sepultura del Lobo

Hubo una vez un lobo muy rico pero muy avaro. Nunca dio ni un poco de lo mucho que le sobraba. Sintiéndose viejo, empezo a pensar en su propia vida, sentado a la puerta de su casa.¿Podrias prestarme cuatro medidas de trigo, vecino? Le pregunto el burrito.Te dare; ocho, si prometes velar por mi sepulcro en las tres noches siguientes a mi entierro.Murio el lobo pocos dias despues y el burrito fue a velar en su sepultura. Durante la tercera noche se le unio el pato que no tenia casa. Y juntos estaban cuando, en medio de una espantosa ráfaga de viento, llego el aguilucho que les dijo:Si me dejáis apoderarme del lobo os daré una bolsa de oro.Será suficiente si llenas una de mis botas. Dijo el pato que era muy astuto.El aguilucho se marcho para regresar en seguida con un gran saco de oro, que empezó a volcar sobre la bota que el sagaz pato había colocado sobre una fosa. Como no tenia suela y la fosa estaba vacía no acababa de llenarse. El aguilucho decidió ir entonces en busca de todo el oro del mundo. Y cuando intentaba cruzar un precipicio con cien bolsas colgando de su pico, fue a estrellarse sin remedio.Amigo burrito, ya somos ricos. Dijo el pato. La maldad del Aguilucho nos ha beneficiado.Y todos los pobres de la ciudad. Dijo el borrico, por que con ellos repartiremos el oro.
Fin

CUENTO

La Gata Encantada

Erase un principe muy admirado en su reino. Todas las jovenes casaderas deseaban tenerle por esposo. Pero el no se fijaba en ninguna y pasaba su tiempo jugando con Zapaquilda, una preciosa gatita, junto a las llamas del hogar. Un dia, dijo en voz alta: Eres tan cariñosa y adorable que, si fueras mujer, me casaria contigo.En el mismo instante aparecio en la estancia el Hada de los Imposibles, que dijo:Principe tus deseos se han cumplido.El joven, deslumbrado, descubrio junto a el a Zapaquilda, convertida en una bellisima muchacha.Al día siguiente se celebraban las bodas y todos los nobles y pobres del reino que acudieron al banquete se extasiaron ante la hermosa y dulce novia. Pero, de pronto, vieron a la joven lanzarse sobre un ratoncillo que zigzagueaba por el salon y zamparselo en cuanto lo hubo atrapado. El principe empezo entonces a llamar al Hada de los Imposibles para que convirtiera a su esposa en la gatita que habia sido. Pero el Hada no acudio, y nadie nos ha contado si tuvo que pasarse la vida contemplando como su esposa daba cuenta de todos los ratones de palacio
Fin.

CUENTO

El Cedro Vanidoso

Erase una vez un cedro satisfecho de su hermosura. Plantado en mitad del jardin, superaba en altura a todos los demas arboles. Tan bellamente dispuestas estaban sus ramas, que parecia un gigantesco candelabro.Si con lo hermoso que soy diera ademas fruto, se dijo, ningun arbol del mundo podria compararse conmigo. Y decidio observar a los otros arboles y hacer lo mismo con ellos. Por fin, en lo alto de su erguida copa, apunto un bellisimo fruto.Tendré que alimentarlo bien para que crezca mucho, se dijo.Tanto y tanto creció aquel fruto, que se hizo demasiado grande. La copa del cedro, no pudiendo sostenerlo, se fue doblando; y cuando el fruto maduro, la copa, que era el orgullo y la gloria del arbol, empezo a tambalearse hasta que se troncho pesadamente. ¡A cuantos hombres, como el cedro, su demasiada ambicion les arruina!

Fin

CUENTO

El Muñeco de Nieve

Habia dejado de nevar y los niños, ansiosos de libertad, salieron de casa y empezaron a corretear por la blanca y mullida alfombra recien formada.La hija del herrero, tomando puñados de nieve con sus manitas habiles, se entrego a la tarea de moldearla.Hare un muñeco como el hermanito que hubiera deseado tener se dijo. Le salio un niñito precioso, redondo, con ojos de carbon y un boton rojo por boca. La pequeña estaba entusiasmada con su obra y convirtio al muñeco en su inseparable compañero durante los tristes dias de aquel invierno. Le hablaba, le mimaba...Pero pronto los dias empezaron a ser mas largos y los rayos de sol mas calidos... El muñeco se fundio sin dejar mas rastro de su existencia que un charquito con dos carbones y un boton rojo. La niña lloro con desconsuelo.Un viejecito, que buscaba en el sol tibieza para su invierno, le dijo dulcemente: Seca tus lagrimas, bonita, por que acabas de recibir una gran leccion: ahora ya sabes que no debe ponerse el corazón en cosas perecederas.

Fin